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lunes, 4 de mayo de 2015

La iluminación de nuestra Plaza Mayor no se soluciona ni en época de elecciones.

Aunque parezca una tontería, este caos iluminativo dice mucho de la organización y punto de vista estético de quienes nos gobiernan. Analicen ustedes mismos.

 

 

Aparte del habitual y repetitivo odio de nuestros ediles contra los árboles del parque y del pueblo en general, encontramos actuaciones similares con el tema la iluminación de la plaza y monumentos históricos de Corral de Almaguer. Si hace ya un año hablábamos de la olvidada iluminación del Rollo Jurisdiccional (Después de que a nuestros políticos se les llenase la boca con la protección del patrimonio) esta vez vamos a hablar del poco interés que prestan nuestros gobernantes a la iluminación de la Plaza.



No hace falta “tener muchas luces” para darse cuenta que la iluminación que presentan las farolas, focos o bombillas de la localidad, es de lo más anárquica. Es decir: que los tonos de las bombillas poco o nada tienen que ver las unas con las otras, convirtiendo el ambiente visual de nuestra bonita plaza, en un auténtico gazpacho de tonos amarillos que abarcan desde el más fosforito al más cálido, pasando por el tono pálido, más conocido como color “devuelto”. Tanto es así, que más parece que nos encontramos en una feria, que en un conjunto histórico artístico del que muchos estamos orgullosos.

Y es que lejos de parecer un pequeño detalle sin importancia, de esos que critican sólo los de Madrid, es algo que nuestro Ayuntamiento debería tener en cuenta, sobre todo si quiere atraer a esos cientos de miles de turistas de los que tanto hablan y nunca aparecen. Y ha sido precisamente durante la noche de Los Mayos, cuando han comenzado a aparecer los primeros síntomas preocupantes relacionados con la luz, de manera que se pasó de un malestar meramente visual, a una serie de náuseas, vómitos, almorranas, ataques epilépticos, deformación de la realidad, infección de orina e incluso impotencia mañanera. La causa: pasar más tiempo en la plaza viendo procesiones que en sus casas viendo el Sálvame Deluxe. Los más listillos del pueblo hablan incluso de una posible zona radiactiva alrededor de las farolas, que podría terminar ocasionando cáncer. (Tampoco hagamos mucho caso a esta última teoría, pues viene avalada por las farmaceúticas y ya se sabe que ésas por dinero hacen lo que sea).


"Los más listillos del pueblo hablan incluso de una posible zona radiactiva alrededor de las farolas, que podría terminar ocasionando cáncer"

Para saber más sobre el tema, Sigifredo Maspedo Quealfredo se lanzó a la calle para recoger la opinión de los lugareños sobre el abandono y el caos bombillil.

La primera entrevistada fue Anacleta Bicicleta, pizpireta donde las haya y residente en los alrededores de la plaza, con un parecido asombroso a Olivia la de Popeye. Muy seria, nos comentó:

“Al Ayuntamiento no le echéis la culpa, que to esto lo empezó el cura. Que cuando hizo la obra de la portada de la Iglesia (mu bonita por cierto, to hay que decilo) le puso una iluminación blanco nuclear que nada tenía que ver con el amarillo fosforito de las demás y que dice mi chico (el que ha estudiao física, no el que tengo colocao en los jamones) que ese caos de luces ocasiona un choque de partículas lumitativas desas, que a mí se me agarraron a las almorranas, y me han dejao el culo como el pepe de una vieja. Y eso que sólo estuve viendo la salida de los pasos. Pero claro… como el señor cura hace lo que le da la gana y no hay quien le tosa, pues ale, almorranas que te crió. Dicen algunos que la culpa de que la torre esté a medias de iluminar, es porque a nuestro párroco le entraba tanta luz por la ventana que le era imposible dormir… Así de sencillo"

Pero Anacleta mujer como va a ser eso cierto, será por dejadez, desinterés, porque no las cambian, o porque cuesta dinero arreglarlas  ¿no cree?

“Pero que ignorantes sois la juventud. Todo el mundo sabe que el cura tiene un mando como el de la tele, con el que enciende y apaga las luces de la plaza, que para eso es suya. Aunque la Sinforiana, que por cierto está con infección al caño la orina por hacer cola para estar de las primericas en la puerta de la Iglesia, dice que las apagaron los del Ayuntamiento pensando en las pobres palomas, para que tuvieran un sitio donde dormir. Pero la Sinforiana ya saben ustés que es mu tonta y la tienen callá los del Ayuntamiento desde que le colocaron a su chica de barrendera. Me voy que me cierran la farmacia que bastante llevo encima”

“Pero que ignorantes sois la juventud. Todo el mundo sabe que el cura tiene un mando como el de la tele, con el que enciende y apaga las luces de la plaza, que para eso es suya"

Apoyado en la barandilla, nos encontramos a continuación a Ramón Jamón que nos habló de sus impresiones sobre el tema:

“Pos la verdá que ni me había dao cuenta hermoso, pa que te voy a engañar. El caso es que me dieron como retortijones mientras metía a la Soledad y pasé un rato fastidiao, pero lo achaqué al potaje que me había metió antes de la procesión, porque ya sabe usté que los garbanzos son mu traicioneros. Pero vamos… que ese detalle del color de las farolas yo no lo noto tanto. To la vida de Dios lo de las luces ha sio así en nuestro pueblo. Que se funde una bombilla, pos se pone la primera que se tiene a mano y punto, lo importante es que alumbre ¿no? To eso de las gamas de colores y demás remilgos se lo dejamos a los de Quintanar que les gusta to eso del turismo y pierden el tiempo en tontás. Ya ves tú, ¿Una bombilla va a ser tan importante? Por cierto… ¿tú de quién eres hermoso?”

“¿Pero qué dices Ramón?” -contestó  Gabriel Mata Baja, compañero de barandilla- “Ahora caigo yo que desde que me jubilé y me dio por pasear por la plaza, ni me la encuentro ni na. Con lo que uno ha sío. Antes era ver a mi Braulia por las mañanas y parecía que había desayunao cerrojos, y ahora ni con el interness la cosa tira parriba. Al remate va a tener razón usté, to este jaleo de luces no puede ser bueno. Que la plaza parece un catálogo de bombillas, cada una de su padre y de su madre. Ahora, lo que no llego a comprender, es como nuestros gobernantes no dan en ponerlas todas del mismo color, que tampoco se necesita tener muchas luces pa dase cuenta hombre. ¿Tan difícil es compralas toas iguales? Vamos, digo yo… Si tanto les cuesta que me lo dejen a mí, ya verán ustés cómo con una visita a los chinos lo dejo to solucionao. Oiga... que yo por desayunar cerrojos como antes Ma-to“

Dejamos a nuestros singulares abarandillados (huy que palabra más tonta) para acercarnos al propio Ayuntamiento. Allí Hablamos con el concejal de iluminaciones y airazos, Tom Tolaba, el cual se escudó echando la culpa a los empleados del Ayuntamiento. En sus propias palabras: “Esto es to culpa del Ángel Redondales y Pablo Eslovaquia, que son los de mantenimiento. Yo no soy responsable de firmar nada ni de quitar ni poner bombillas de ningún sitio. Vamos… sólo faltaba que el periódico La Sinrazón me acuse de alguna cosa. Esto es todo una maniobra orquestada para hacer daño político ahora que vienen las elecciones (esta última frase nos dijeron en Toledo que la soltásemos cada vez que nos preguntasen los de la Tele jeje). Antes era echarle las culpas a Zapatero ¿sabe usté?" Cargado de nervios vimos salir a Tom Tolaba  escaleras abajo y dejándonos con la palabra en la boca.

"Esto es todo una maniobra orquestada para hacer daño político ahora que vienen las elecciones (esta última frase nos dijeron en Toledo que la soltásemos cada vez que nos preguntasen los de la Tele jeje)"

 Poco después nos enteramos de que tuvo un ataque diarreico que no le dejó salir de wáter tres días seguidos. Normal..., éste es nazareno de las tres cofradías y habitual de to las procesiones, por lo que su exposición al alumbrado fue mayor que la de los demás.

Finalmente y como pasa siempre en Corral cuando buscas responsabilidades, nos quedamos sin saber quiénes eran los responsables de semejante atrocidad visual en esta  plaza mayor de la que muchos corraleños estamos orgullosos y que ya que es lo único que tenemos, nos gustaría ver algún día con una iluminación acorde con su belleza.

Mucho creemos que tienen que cambiar las cosas y mucho tiempo tienen que dedicar nuestros gobernantes a los pequeños detalles, si quieren atraer ese turismo del que tanto se les llena la boca. Y tú fíjate….  si esto no se hace ahora en tiempo de elecciones… tú me dirás cuando se va a hacer.


Desde el medio de la plaza y con ganas de vomitar por las partículas “lumitativas”: Sigifredo Máspedo Quealfredo.


1 comentario :

  1. Partiendo del hecho objetivo de que la plaza presenta a día de hoy una disparidad total en cuanto a la iluminación de los diferentes edificios y espacios que componen su entorno, me gustaría aportar lo siguiente a título simplemente informativo.
    Es cierto que los primeros proyectores que pasaron a arrojar luz natural en lugar de luz en tono “cálido” fueron los colocados para iluminar la fachada de la iglesia. Esta opción se tomó por los técnicos que trabajamos en el proyecto de restauración de la portada principal, partiendo de la idea actual de iluminar los monumentos con luz neutra, permitiendo así poder observar lo iluminado con el color real de los materiales que lo constituyen. La tendencia en la iluminación monumental sigue estas directrices y en un futuro próximo, podremos contemplar las cuatro fachadas de la torre con los dos tonos que presenta la piedra que el arquitecto eligió para su construcción, en lugar de la visión actual, distorsionada por la luz amarillenta existente.

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