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lunes, 24 de marzo de 2014

Preocupación entre los corraleños por la desaparición de una vecina conocida como “La Oposición”

Una triste corraleña posa con el cartel de "La Opi" con la esperanza de encontrarla pronto.





Hace ya bastante tiempo que los vecinos corraleños andan preocupados por la desaparición de una corraleña muy conocida por todos, en la que muchos habían puesto sus esperanzas como amiga fiel y comprometida. Nos referimos ni más ni menos que a “La Oposición”.  Inconfundible y alegre muchacha que se encuentra en la edad de comerse el mundo, o eso pensábamos todos.


Nadie podía imaginar que esta corraleña, entrada ya en años y soltera de nacimiento (aunque en ocasiones intentase arrejuntarse, pero sin éxito alguno) causase tan enorme vacío en la población. Y es que ya se sabe que valoramos a las personas cuando nos faltan. Pues con “La Oposición” pasa lo mismo. Hasta que no la perdimos, no nos dimos cuenta que estaba ahí y cuanto la necesitábamos.

Algunos dicen que La Oposición -Opi para los amigos- se cansó de ser poco popular e ignorada entre sus propios vecinos, pues por más que se arreglaba y se ponía guapa para ellos, estos cada vez se alejaban más de ella y se dejaban llevar por las nuevas generaciones de muchachas con faldas cortas y mentalidades más atrasadas que sus padres, expertas en embaucar el alma de los corraleños.

Cuentan que fue ahí cuando Opi se pispó de su desgracia y entró en una profunda depresión que la tuvo desorientada y cabizbaja durante muchos años. Y es que no nos engañemos, en cuanto pasamos de los cuarenta y vemos que las carnes no están en su sitio, nos invade la melancolía y la tristeza y acabamos recordando aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

La realidad, sin embargo, es que Oposición no ha sido siempre así de desgraciada y melancólica, sino que durante muchos años gozó del amor de los ciudadanos que la veían como un soplo de aire fresco y limpio entre tanta caspa y atraso. Sí, queridos amigos, aunque no lo creáis, Opi llenó los corazones de los corraleñso de esperanza y alegría durante muchos años, pues en sus momentos de esplendor irradiaba juventud y energía. Pero no nos engañemos, a todos se nos pasa el arroz. 


"durante muchos años gozó del amor de los ciudadanos que la veían como un soplo de aire fresco y limpio entre tanta caspa y atraso"

Algunos familiares y amigos, preocupados por su desaparición, se han puesto en contacto con nosotros para que les ayudemos a encontrarla, pues muchos (los menos, todo hay que decirlo) siguen teniendo fe en ella por más que se le hayan caído ya las carnes.

Para comprobar la opinión de los vecinos al respecto, hablamos con Maruja Piruja, del barrio de las Tenerías, para que nos contase cuándo fue la última vez que la vio por aquellos andurriales.

“Pues chica no sé, porque la verdad es que últimamente no se la veía por aquí, pero vamos, también te digo que para mi siempre ha sido un poco seca, que no te creas que se hablaba con todo el mundo. Yo misma la saludaba y la jodía no me daba ni los buenos días, yo creo que por que soy amiga del cura. Por mí si no quiere volver que no vuelva, para lo que desarrollaba… lo mismo está mejor donde está”

Las palabras de Maruja nos dejaron helados y nos demostraron que no todo el mundo le tenía el mismo aprecio que sus familiares y amigos. Claro que tampoco podemos descartar que hubiéramos ido a dar con alguna de esas a la que le quitó un novio en su juventud, que de todo hay en la viña del señor jajaja.

Seguimos un poco más adelante y acabamos en la plaza del pueblo, donde nos encontramos con Manolo Chirimbolo, famoso por conocer a todo el pueblo gracias a su antigua profesión de cartero.

“Anda, qué me dices ¿La Opi se ha largao? …..La verdad es que la veía últimamente muy sola por la Plaza, con lo que ha sido esta mujer. También te digo que para unos era una santa y para otros una aparraná que sólo quería vivir del cuento. Pero oyes, por lo menos la muchacha era educá y siempre nos daba los buenos días. Otra cosa es que fuera o no trabajadora, que yo ahí ya no me meto, bueno ala con Dios”

Aprovechando que pasaba por allí Ambrosia Carosia, de las Concepciones, quisimos aprovechar para hacerle unas preguntas sobre Opi.

“Anda joder  ¿pos que le habrá pasao? Si yo misma la atendí una vez que vino a mi casa a soltarme no se qué rollo de que si lo del polígono era mentira y no se qué de enchufes. No se si se referiría a los de la lavadora o a los del microondas.  Pero el caso es que como yo estaba liá con las lentejas, y no me interesan sus conversaciones, la verdad es que no le hice mucho caso y le dije… Opi mira hermosa, ven cuando esté mi marido que yo de to esto que me cuentas no me entero de na y se me van a pegar las lentejas, ala luego vienes eh. Es que la jodía te cogía por banda y como no tenía otra cosa que hacer, te machacaba y te machacaba y te dejaba reventá. Pobrecica, ¿pos qué le habrá pasao? la verdad es que no hacía mal a nadie, pa mi que estaba muy sola en este pueblo y lo mismo se ha ido a probar fortuna en otro lugar más moderno como Tembleque o Villacañas, o lo mismo se ha ido al Caribe a buscar a Curro jajaja, vete a saber. Bueno me voy que tengo vez en el médico”


"vino a mi casa a soltarme no se qué rollo de que si lo del polígono era mentira y no se qué de enchufes. No se si se referiría a los de la lavadora o a los del microondas"

Esta vez nos fuimos para Santa Ana, donde encontramos a Gregoria Gualguerona barriendo la puerta de su casa:

¿Yo que no salgo nunca voy a saber dónde se mete esa mujer? veros anca la Mari que vive dos puertas más adelante, verás como os da norte, que esa se entera de to sin salir de su casa. Anda vayan, vayan...

Fuimos “anca la Mari” -como dijo Gregoria- y allí nos abrió Mari su puerta:

“Uhh jamia, yo no quiero decir na, pero dicen que estaba tan harta de vivir en este pueblo que no tuvo más remedio que hacer las maletas. Por lo visto ya no sabía qué hacer para llamar la atención de los vecinos, con decite que cada vez iba más minifaldera…… y claro, tan apretá como se ponía, porque to hay que decilo y a mi no me gusta criticar, pero ya tenía sus kilejos y la ropa no le sentaba como antes. Otros dicen que si se daríe a los hombres porque últimamente se la veía con cualquiera y le daba igual si eran ricos o pobres con tal de tener amigos. Lástima madres que les dan una educación y luego mira… si te sale ligera te sale ligera… pero pa mí que su madre -que vive en Toledo- la tiene totalmente desampará y claro, la muchacha cayó en lo que cayó. Pero oyes que esto no es criticar, que es lo que dicen, que una servidora como no sale de su casa no se entera de na. Por cierto, ¿Tú eres la hija de la  Puri la Alforjas, verda…?”

Ni que decir tiene que yo no soy la hija de la Alforjas, pero le tuvimos que decir que sí, para que no se nos pusiese cansina.

Finalmente nos dirigimos al barrio del arrabal, donde nos comentaron que solía pasar mucho tiempo hablando con los vecinos y disfrutando de su compañía, pues pareces ser que es en esa zona donde tenía muchas amistades. Hablamos en esta ocasión con Pedro Sobabancas, que siempre está en la puerta de San Antón viendo el pasajero, como dice él:

“Anda la Opi… pero si la vi hace na y estaba mu bien… ¿pos ande se ha ido? y ¿con quíén decis? -No sabemos señor Pedro, intentamos arrojar algo de luz sobre este tema- “Cagüen la leche, pos si venía por aquí siempre que podía; oye y las cosas como son, nos daba mucha alegría verla, cansaos como estamos de ver siempre a la parienta, porque era mu de bulla y se notaba que nos quería mucho. Oyes pa tos tenía una sonrisa, y nosotros le dábamos caramelillos que ella muy gustosa aceptaba. Pero vamos, que to eso que me habla usté de la depresión y la soledad es mentira, que aquí siempre se la veía muy contenta. Con ella se podía hablar casi de to, y al final siempre acababa diciendo eso de… Pedro, hay que quitar esa marquesina como sea, jajaja qué jodía. Na, no creo que se haya ido pa siempre, si al remate tos volvemos al redil. Se estará dando un tiempo sobático de esos y vendrá cargá de energía. O lo mismo se ha ido hacer el camino de Santiago, que dicen que uno lo hace cuando se quiere encontrar a sí mismo. Déjala que esfogue por ahí, que la muchacha no ha salio más allá de la gasolinera y necesitará conocer mundo. Mira me alegro por ella oyes”


Después de escuchar las opiniones de Pedro sobre el paradero de la Oposición, nos quedamos más tranquilos, pues nos dimos cuenta que solía volver en cuanto la echaban de menos y ya se veía inquietud en la gente. Así que nos quedamos con aquello de que algún día volverá cargada de energías después de haber conocido mundo o haber hecho el camino de Santiago para encontrarse a sí misma. No perdamos la esperanza.




Desde la puerta del horno a punto de embutirme una magdalena: Magdalena Mena.



4 comentarios :

  1. Un amigo de la OPI29 de marzo de 2014, 18:14

    Mi querida Magdalena, que aproveche:

    Mucho me alegraré si a la llegada de esta te encuentras bien. Nosotros por aquí quedamos bien.

    Te escribo estas cuatro letras para darte alguna noticia de ese asunto que ahora tanto te preocupa: el paradero y el estado de nuestra querida amiga OPI.
    Antes de contarte más cotilleos te diré para tu tranquilidad que OPI está bien, creo que mejor que nunca, y que está aquí, en el pueblo y en el arrabal, según el momento.

    Creo que la razón de no encontrarla es que no la estás buscando por donde debes. Le preguntas a Maruja, a Manolo, a Ambrosia, a Gregoria o a la Mari. También a Sobabancas, el del arrabal. Todos estos amigos están en sus cosas, que cada uno tendrá para entretenerse y más, y sólo se acuerdan de la pobre OPI cuando se les pregunta. Y claro, así a bote pronto, no se les ocurre decir más que que no saben nada de ella. Si les dejaras pensar un ratillo, a lo mejor “cantaban” algo más. Que muchos estarán deseando.

    A esta OPI hay que conocerla y hay que saber buscarla. Yo, por ejemplo, la encuentro sin problema, hablo con ella casi todos los días, por eso sé de su vida. No la busco por los bares, no espero verla montando numeritos por la calle, no está dando el espectáculo en un Pleno o por la “interné”.

    Esta chica está en lo importante, centrada en la misión que le hemos encomendado, intentando controlar con seriedad a esta mayoría absolutista (¿o se dice absoluta?, es que siempre me lío), para que, en lo posible, no campe por sus respetos más de lo que acostumbra.
    Y es que esa labor no se hace desde la barra o la terraza de un bar, ni desde el sillón del salón, viendo la tele, ni tan siquiera, desde las tan de moda “redes sociales”, ni desde los guasappss, pensando y exigiendo que esta chica debería hacer esto y aquello y que es muy floja y que no da la talla, y que si yo estuviera ahí…, y que, y que, y que. Y que para eso está: para dar caña.

    Los que en realidad somos sus “padres, progenitores o causantes”, los que en aquellos momentos tomamos decisiones poco acertadas, los que nos quedamos sentados en el sillón, cabreados, sin acudir a votar “pa´que se fastidien”, ahora no tenemos más remedio que apechugar con las consecuencias, aprender y echar todas las manos que sean necesarias para que esta situación no se vuelva a repetir.

    El único problema de nuestra querida OPI es la soltería. Pocos intentan ahora arrejuntarse con ella. Pero en contra de lo que tú opinas, no se le ha pasado el arroz. Está en condiciones de llenar los corazones de los corraleños de esperanza y alegría para los próximos años, como en sus mejores momentos de esplendor cuando irradiaba juventud y energía.

    Para esos “Algunos familiares y amigos, preocupados por su desaparición, se han puesto en contacto con nosotros para que les ayudemos a encontrarla, pues muchos (los menos, todo hay que decirlo) siguen teniendo fe en ella por más que se le hayan caído ya las carnes.” puedes tranquilizarles e informarles de la buena nueva: “OPI ESTÁ ENTRE NOSOTROS, OPI ESTÁ CON NOSOTROS Y OPI ESTÁ DESEOSA DE ENCONTRARSE CON TODOS ESOS AMIGOS – tanto con los menos de los con fe, como con los más de los sin fe-PROCUPADOS POR SU ¿DESAPARICIÓN?

    ¡¡¡ AH !!! DOY FE DE QUE NO SE LE HAN CAIDO LAS CARNES. ESTÁ MUY, PERO QUE MUY, BIEN.

    Queda con Dios, Magdalena.

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    1. Querida Opi que sorpresa, tu por aquí. que alegría comprobar que no estas tan desaparecida como se rumoreaba en el pueblo. A ver cuando quedamos y nos cuentas nuevas tuyas, que antes no hacía falta buscarte jeje (que siempre has sido muy de bares) y ahora por lo visto si no se te busca no se te encuentra. Jaja que cosas con lo que tu has sido de juerguista. Bueno pues nada cuando quieras hablamos sobre esas ansias renovadas y esas ganas de renovación que tanto se necesitan en este país, ¿verdad bonita?. Venga pues nada que todo esto no se quede en saco roto y agua de borrajas y sobre todo.....DEJATE VER.... que a la gente le hace mucha ilusión.
      Un beso
      Magda.

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  2. Cuidado, que quien me busca me encuentra!!

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