-->

lunes, 31 de marzo de 2014

Aumenta la diferencia entre ricos y pobres en Corral de Almaguer.

Esta sería la imágen de los nuevos señoritos entrando a la plaza. Como podemos comprobar, no les falta detalle para imitar a sus antecesores.

 

Que somos el país de Europa con más diferencia entre ricos y pobres (otro gran logro de nuestros políticos) era algo que se veía venir desde hace unos años, teniendo en cuenta que –como siempre- los que pagan el pato de las crisis generadas por los de arriba (banqueros, brokers sin escrúpulos, políticos corruptos, grandes empresarios) son los de siempre, es decir usted y yo. Ellos, como toda la vida de Dios, se apoyan en la incultura de la gente para vendernos la moto de que hay que apretarse el cinturón para poder salir de la crisis, mientras regalan miles de millones a los culpables directos de nuestra desgracia (léase los bancos) y de paso aprovechan para privatizar las pocas cosas que debían ser de todos (la energía, el agua, las comunicaciones, la sanidad, la enseñanza…etc). En fin, nada nuevo en el horizonte y nada extraño en la gestión de los peores políticos de nuestra democracia. 

 

Luego, con sólo extender sus habituales mentiras y manipulaciones a diestro y siniestro –que para eso controlan las televisiones- nos venderán la moto de que ya se ve la luz al final del túnel y nos quedaremos tan panchos y confiados (pero mucho más pobres) mientras los sinvergüenzas de arriba (mucho más ricos) se habrán forrado con nuestra desgracia y acabarán cobrándonos por respirar. 

Bien, pues al amparo de esta nueva y triste realidad, un grupo de vecinos adinerados de Corral de Almaguer -añorantes de pasadas épocas- ha pedido públicamente al ayuntamiento la vuelta a la diferencia de clases. 


"nos quedaremos tan panchos y confiados (pero mucho más pobres) mientras los sinvergüenzas de arriba (mucho más ricos)"

Aprovechando que los viejos ricos –los famosos señoritos- desparecieron totalmente de la localidad y sólo quedan uno o ninguno de aquellos antiguos terratenientes con ínfulas de nobleza y delirios de grandeza, un puñado de grandes cuquilleros que se suelen juntar en el bar de Coplillas a jugar a la brisca, decidieron hace unos días solicitar al ayuntamiento la división de los vecinos en  tres clases bien diferenciadas: los grandes cuquilleros; los medianos agricultores y pequeños empresarios; y los jornaleros, braceros en general, trabajadores de los jamones, inmigrantes y personas en paro. 

Teniendo en cuenta lo trascendental de la noticia, nuestra redactora Virtudes Terrenales entrevistó en los pasados días a su portavoz, Anselmo Malito, que nos comentó lo siguiente:
“Miren ustés, de to la vida de Dios ha habido ricos y pobres… ¿es así o no? Bueno pues como ya no quedan antiguos ricos, hemos decidido adoptar sus viejos comportamientos, para volver a implantar ese orden y ese respeto que se respiraba antiguamente en la población, donde cada uno era consciente del lugar que ocupaba. Por eso hemos solicitado al ayuntamiento que se impongan siete viejas costumbres de obligado cumplimiento”:

Primera: La plaza mayor será divida en tres zonas diferenciadas según la procedencia de cada individuo. Es decir, en los paseos del centro sólo podrán pasear los grandes cuquilleros -vamos nosotros- y el cura. En los laterales y barandilla lo harán los medianos agricultores y los pequeños empresarios; mientras en la zona exterior de la barandilla lo harán los jornaleros y demás asalariados.

Segunda: Cuando un jornalero o asalariado se cruce con nosotros en la calle, si lleva boina, gorra o sombrero se lo quitará y saludará mediante la siguiente fórmula: “Buenos días tenga usté señorito Anselmo” bueno lo de señorito lo mismo lo quitamos porque nos da la risa y no terminamos de acostumbrarnos.

Tercera: A partir de ahora presidiremos cualquier acto público y se nos reservarán los mejores asientos –bueno de los teatros pasamos que suelen ser muy pesaos- Si no hubiere butacas reservadas podremos echar a quien las ocupe, siempre que sea de clase inferior.

Cuarta: En las procesiones iremos detrás del cura y antes de los alcaldes, que para eso serán elegidos entre nuestros mayordomos, y llevaremos en exclusiva las barras del palio el día del Corpus.

Quinta: En las procesiones de Semana Santa se nos guardarán las andas de delante aunque no nos hayan tocado en los sorteos, para no perder aquellas antiguas costumbres de lucimiento de la clase superior.

Sexta: Podremos hacer libremente los chanchullos que queramos para cobrar las subvenciones de la Comunidad Europea; y los concejales y alcaldes -que serán nuestros mayordomos- velarán en todo momento por tapar dichos chanchullos y barrer para adentro siempre que se pueda.


"los concejales y alcaldes -que serán nuestros mayordomos- velarán en todo momento por tapar dichos chanchullos y barrer para adentro siempre que se pueda"

Séptima: Para no perder las viejas costumbres, se nos eximirá también de pagar los impuestos que pagan todos los vecinos, en reconocimiento al señorío y la categoría que nuestra presencia aporta  a la población.

"Estas son las siete primeras normas de obligado cumplimiento, pero estamos barajando también la posibilidad de imponer el derecho de pernada con todas las novias que se casen ese año, para luego informar al novio del comportamiento sexual de su futura parienta en la cama"

"¿Qué cómo lo ves? Tampoco nos pasamos de exigencias ¿No?"



Alucinada y con expresión de terror (como si se hubiera encontrado con Aznar en una esquina) les informó: Virtudes Terrenales.



No hay comentarios :

Publicar un comentario

Danos tu opinión pero no te enrolles, no sea que te hagamos menos caso que al pregonero de la Función.

Archivo del blog

 

Copyright 2013 All Rights Reserved CORRAL DEscaradaMENTE is a resgistered brand by some correalenians with tons of imagination