-->

domingo, 17 de noviembre de 2013

Un artista del surrealismo intenta plasmar en su obra “nuestra fiesta del Chocolate”

Nuestro atrevido pintor tomando apuntes para su surrealista obra.

 

 

La fiesta de la noche de los muertos, o el “chocolate”, como nos gusta llamarla a los corraleños, pasó este año desapercibida y sin pena ni gloria, pues los que intentaron trasnochar se encontraron con un pueblo fantasma donde el poco ambiente que se podía encontrar, se hallaba en el cementerio que es donde reposan los difuntos. Con eso está to dicho.



La única anécdota reseñable, es que este año se acercó a nuestra localidad un conocido pintor del surrealismo francés, Alphonse L´oeillet Zarco, descendiente de familia corraleña, quien, atraído por nuestras costumbres, quiso retratar en su obra los difusos recuerdos de su infancia en Corral de Almaguer: “desde que ega niño y venía a visitag a mis abuelos, supe apgeciag el suguealismo que muestgan las gentes de Cogal en una fiesta en la que el xocolatte se disfrguta mientrgas se rguecuergda y se añoga a nuestrgos segues queguidos. No sé cómo lo hacen pego los cogaleños tienen la capacidad de convegtig todo evento que se prgecie en juejgas y alcohol hasta altas hogas de la madrgugada. Es incrgeible, si lo hago aposta no me salen tantas egues”


Pero previamente, para intentar buscar el origen de esta curiosa tradición, nos habíamos puesto en contacto con nuestro querido amigo Bartolo Sabelotodo (aficionado defensor de las rancias tradiciones, costumbrista local y habitual de la barandilla de la plaza de 11 a 2 de la tarde) que nos informó de lo siguiente:


“Que quieres que te diga hermoso, -comentó Bartolo- todo esto viene de mu atrás cuando no todos los días un corraleño podía comer chocolate, y menos con churros como acostumbramos ahora, que antiguamente andabamos tos traspillaos. Ahora estamos tos hinchaos a bollos, pero antes era un lujo saborear ese manjar. Que aunque la situación era amarga por ser el día que era, el chocolate servía pa endulzanos la velada, que no se si sabéis que se tenía por costumbre velar las tumbas durante toda la noche de los difuntos y claro, no te puedes imaginar como sentaba una taza calentica de chocolate en una noche fría y lúgubre de otoño. Pero to eso era antes que pasábamos mucha hambre, aunque a este paso no sé yo si no acabareis la juventud igual”


"no todos los días un corraleño podía comer chocolate, y menos con churros como acostumbramos ahora, que antiguamente andabamos tos traspillaos. Ahora estamos tos hinchaos a bollos"


“Pegdone abuelo, pego eso significa que los cogaleños tienen la capacidad de convegtig una cosa amarga en algo festivo… Es suguealista total, no me diga usted que no Bagtolo”


“Calla calla, que todavía hay más. Porque lo que a simple vista parecía una noche triste y melancólica, solía acabar con grandes carcajadas, pues en la larga noche también había tiempo para la guasa, los chistes y los momentos absurdos que hacían aflorar esa risa nerviosa, tonta y contagiosa que nos jugaba malas pasadas. Y creo que todos sabemos a qué me refiero” 


“Mmmm… de nuevo un toque suguealista en sus palabrgas señog Baggtolo, jaja me paguece que ustedes no gespetan demasiado a sus difuntos y les da más por gueíg que por llogag”


”No hombre no…eso tampoco es..no sea usted exagerao, lo que pasa es que en esas situaciones había tiempo pa to y alguna gracieta se escapaba. Pero no saque usté las palabras de contexto, que los corraleños somos mu sentíos y mu respetuosos con nuestros muertos. Y volviendo a antaño, le diré que esa era una de las pocas ocasiones en la que nos juntábamos tos pa chismorrear un poco y echar unas risas, que falta le hacía a nuestras tristes vidas. Que no hacíamos otra cosa que trabajar y trabajar de sol a sol pa el señorito que fuese. Y… aunque suene poco respetuoso, algún que otro apaño salió también de esa noche, que la oscuridad ocultaba también un mundo de lo más… “alegre” podíamos decir. Usted ya me entiende….”


“Par Dieu Baggtolo, peggo que me cuenta usted… ¿había tocamientos entrge los guezos y las ogaciones a los muergtos?


“Y que esperabas usté, pos si no había discotecas ni to esas cosas, había que aprovechar donde se pudiera pa dase un poco de sano sobeteo… Claro como ahora estáis hartos de ver y tocar carne… igual va a ser”


“Pero vamos, que ahora los chavales y no tan chavales se siguen reuniendo esa noche para  beber, fumar, hacerse fotos desas con cara de borrachos y un cubalibre en la mano y subilas al faisbu ese, que se ven hasta estristis de esos con to las carnes al aire… Eso sí, nadie se acuerda de los difuntos ni de qué viene to esto del chocolate. Pa que vea usté cómo ha cambiao el cuento”


“Pego entonces Baggtolo… ¿En qué se ha convegtido ese día?...¿En un aquelaggue colectivo?”


“No hombre eso tampoco es, no vaya usté tan adelantao que todavía hay muchas paisanas que unos días antes cogen su cubejo y su espontes y tiran to las tenerías parriba hasta el cementerio; y dejan sus lápidas más limpias que una patena. Y cuidaíto como alguna se quede guarra, esa está pregoná al día siguiente en to el pueblo. Así las gastan ellas”



"días antes cogen su cubejo y su espontes y tiran to las tenerías parriba hasta el cementerio; y dejan sus lápidas más limpias que una patena. Y cuidaíto como alguna se quede guarra, esa está pregoná al día siguiente en to el pueblo"


“Luego ya propiamente el día 1, el cementerio se llena de gente, coches, flores, abrigos de pieles y reencuentros de gente que sólo se ven de año en año y en el mismo sitio. Ahí te das cuenta de lo mal que les ha tratado el tiempo y lo bien que se conserva uno jaja. Y to la gente presumiendo de “centros”, que esa es otra, ni siquiera la crisis ha podido con la costumbre de dejase los cuartos en esos ramos cada vez más grandes y pomposos. Pero claro, como es una vez al año… pos a ver quién no lo hace”


“Luego viene la misa, que por la tarde está el cementerio de bote en bote y ahí el jodío cura aprovecha para soltar alguno uno de sus habituales mítines políticos enmascaraos en sermones. Y mientras, tos helaícos deseando de que termine cuanto antes para tomarnos nuestro esperado chocolate”


“Ale, que con todas estas explicaciones yo creo que ya tie usté de sobra pa hacer birriagos de esos que hacen ustés ahora en los cuadros jeje. Sácame guapo eh, que esto se lo enseño yo a mi amigo Rodolfo y verás tu cómo se muere de envidia jejeje. Ala con Dios, que me esperan las habichuelas de mi Antonia.”


Nos quedamos convencidos de que las explicaciones de Bartolo, le sirvieron y mucho a nuestro artista invitado, el cual nos confesó que seguramente se quede una larga temporada en nuestro pueblo para empaparse bien de lo que el denomina surrealismo corraleño, y como el mismo nos contó "me gustagía podeg plasmag más momentos del sugealismo cogaleño en mi obga, pues veo que podgía seg entendido en mi Fgancia natal, como un nuevo movimiento agtísico difícil de calificag" 




Por aquí un toro, por aquí una vaca: Cada uno a su casa



No hay comentarios :

Publicar un comentario

Danos tu opinión pero no te enrolles, no sea que te hagamos menos caso que al pregonero de la Función.

Archivo del blog

 

Copyright 2013 All Rights Reserved CORRAL DEscaradaMENTE is a resgistered brand by some correalenians with tons of imagination