-->

lunes, 16 de septiembre de 2013

EDITORIAL III 16/09/13

Nuestros queridos integrantes disfrutando de unos días en Benidorm. Ya se les ha acabado lo bueno, como a todos.

 

Buenas de nuevo a todos nuestros queridos lectores del planeta tierra y de nuestra tribu de adopción Corral de Almaguer. De vuelta ya de ese período estival que ustedes llaman vacaciones, reconocemos que no nos ha supuesto ningún problema adaptarnos a esa bonita tradición española que supone estar buena parte del día en gayumbos, visitar bares y más bares y luego echarnos la siesta.



Eso sí, como el medio acuoso de las piscinas no es de nuestro agrado, pues conlleva cierto peligro de contaminación para nuestros poros (somos como ustedes dirían “de secano”) nos hemos acostumbrado en exceso a la cerveza, al gazpacho y a las fritangas de los bares, obteniendo como resultado unas antiestéticas protuberancias que ustedes llaman barriga y lorzas y que nosotros deberemos eliminar con urgencia, antes de que alguna comisión interplanetaria se presente de incógnito y nos encuentre con este lamentable aspecto.

Hemos de reconocer también que, por más que lo hemos intentado, no hemos llegado en ningún momento a controlar el extraño y endiablado mecanismo del botijo, por lo que en no pocas ocasiones hemos acabado mojados, para deleite de nuestros amigos lugareños.



Durante este tiempo recibimos también la visita de unos compañeros extraterrestres afincados en Alemania, obsesionados por conocer Benidorm, ver una corrida de toros, beber sangría y bailar flamenco. Reacios con la propuesta -entre otras cosas porque a nosotros los toros nos dan pena, el flamenco nos aburre y somos más de zurra que de sangría- y a pesar de que intentamos retenerlos y divertirlos con la feria medieval, la ermita y nuestras inigualables procesiones al más puro estilo corraleño, lo cierto es que todo eso les pareció una horterada y cosa de gente atrasada, por lo que no tuvimos más remedio que hacerles caso y desplazarnos a ese horrendo lugar que intenta imitar a Nueva York, conocido como Benidorm, comprobando in situ que las personas -sobre todo de cierta edad- pueden llegar a ser felices apretadas en la playa como sardinas en lata, compartiendo su espacio con una concentración de terrícolas por metro cuadrado semejante a una película que vimos sobre una plaga de hormigas conocida como la marabunta.



"a nosotros los toros nos dan pena, el flamenco nos aburre y somos más de zurra que de sangría"

Allí, mientras degustábamos la peor paella de nuestra escasa vida terrestre en un conocido chiringuito del paseo marítimo (a nuestros invitados les pareció “gutem mocho gutem”) aprovechamos para poner verde a la Merkel y echarle en cara su comportamiento con los países mediterráneos, a lo que ellos sin inmutarse y muy en línea con el modo de ser germano, nos increparon que ¡Cómo teníamos vergüenza de quejarnos cuando éramos uno de los países más corruptos de Europa, con el gobierno y hasta las altas instituciones del estado bajo sospecha y en el punto de mira de los jueces! lo extraño, según ellos, “era que los españoles consintieran que les robaran a manos llenas sin levantarse contra semejantes sinvergüenzas”. En nuestro país –nos pusieron como ejemplo- si se demostraba que un ministro o el mismo presidente, había copiado en la carrera o incluso en el jardín de infancia, se le obligaba inmediatamente a dimitir.



"lo extraño era que los españoles consintieran que les robaran a manos llenas sin levantarse contra semejantes sinvergüenzas”

Después de esos argumentos de peso, no tuvimos más remedio que callarnos. Ellos estaban convencidos de que los españoles ya no eran aquellos fieros guerreros que atemorizaron a media Europa en otras épocas, sino un rebaño de gallinas cobardes regido por políticos, curas y empresarios de baja estofa. Para colmo, en ese momento apareció en la televisión la noticia del borrado de los ordenadores de Bárcenas por el partido popular. Avergonzados, no pudimos soportar sus miradas y de nuevo tuvimos que callarnos y darles la razón.



Después de ponerse rojos como gambas paseando por la playa y ciegos de alcohol en una discoteca de moda, llegó el momento de la exaltación de la amistad y nos ofrecieron trabajo como camareros o chachas en su país, añadiendo que nosotros para ellos “ser como panchitem en España” cosa que a nosotros nos sonó un poco racista.



"España ser ahora un rebaño de gallinas cobardes regido por políticos, curas y empresarios de baja estofa"

Después de esta humillante experiencia con nuestros compatriotas germanos que, eso sí, pagaron a toca teja todas las consumiciones mientras nos restregaban que les deberíamos dar las gracias por traer riqueza con el turismo a nuestro impresentable país, agachamos las orejas (perdón queríamos decir las antenas) y nos volvimos a nuestro pueblo de adopción deseosos de paz y tranquilidad, cuando, nada más entrar en la localidad, nos encontramos con un cura joven que iba en un coche con altavoces (al estilo de los vendedores de patatas) anunciando no se qué novenas de la virgen en las diferentes plazas del pueblo. Después del ataque incontenible de risa que nos produjo semejante visión, nos miramos unos a otros y nos dijimos que por fin habíamos llegado a la España profunda…….por fin estábamos en Corral de Almaguer.

Empezamos... 


No hay comentarios :

Publicar un comentario

Danos tu opinión pero no te enrolles, no sea que te hagamos menos caso que al pregonero de la Función.

Archivo del blog

 

Copyright 2013 All Rights Reserved CORRAL DEscaradaMENTE is a resgistered brand by some correalenians with tons of imagination